martes 16 de junio de 2009

Formación sana en útero, ligada a mayor coeficiente intelectual

NUEVA YORK (Reuters Health) - Los bebés que tienen un crecimiento saludable antes de nacer, lo que genera mayor peso, altura y circunferencia de cintura dentro del rango normal, son propensos a tener coeficientes intelectuales (CI) más elevados, según un estudio realizado con niños asiáticos.

"Se ha hipotetizado que los parámetros de nacimiento tendrían influencia en el CI", escribió el equipo de la doctora Birit F. P. Broekman, del Hospital Nacional Universitario de Singapur, en la revista Pediatrics.

"Sin embargo, los estudios dentro del rango normal de tamaño de nacimiento han sido escasos", añadieron los autores.

Para investigarlo, el equipo analizó a casi 3.000 niños de tres escuelas de Singapur; casi 2.000 fueron seguidos anualmente desde 1999. Se documentaron las mediciones de nacimiento y los CI a los 8 y 12 años.

El CI promedio era de 114,2; sin diferencia importante entre varones y niñas.

El equipo halló que por 1 centímetro de aumento en el largo, 1 kilo más de peso o 1 centímetro más de circunferencia de cabeza al nacer, correspondían incrementos en el CI de 0,49; 2,19 y 0,62 puntos, respectivamente.

"Incluso pequeñas diferencias en los parámetros de nacimiento, dentro del rango normal de tamaño, podrían ser una señal de alteraciones en el ambiente fetal que afectan el desarrollo" del bebé, concluyeron Broekman y colegas.

Los autores agregaron que sus resultados "sugieren que los factores prenatales que reflejaban tasas alteradas de crecimiento, pero dentro del rango normal (...), jugarían un papel importante en la generación del potencial cognitivo".

¿Quiere adelgazar? Recuerde desayunar

NUEVA YORK (Reuters Health) - Quienes quieran adelgazar deberían reducir las probabilidades de saltearse el desayuno, según recomienda un nuevo estudio.

La investigación reveló que saltear la primera comida del día confunde al cerebro y hace que genere la necesidad de ingerir alimentos altamente calóricos por sobre aquellos reducidos en calorías.

"Cuando las personas están en ayunas, en este caso porque saltean el desayuno, sienten más hambre, lo que también aumenta la actividad en ciertas áreas del cerebro involucradas en la recompensa", explicó el doctor Anthony Goldstone, de Imperial College de Londres, en la reunión anual de la Sociedad de Endocriniología, en Washington.

"Hallamos también que cuando las personas están en ayunas, prefieren los alimentos ricos en calorías por sobre los productos reducidos en calorías", agregó.

Los resultados surgen de estudios cerebrales por imágenes realizados a 20 personas no obesas y saludables, a las que se les mostraron fotografías de alimentos con bajo contenido calórico (ensaladas, vegetales y pescados) y con alto contenido calórico (tortas, chocolate y pizza).

Los participantes debieron calificar cómo los afectaban esas imágenes después de un desayuno abundante o de no ingerir la primera comida del día.

Estudios previos habían demostrado que las personas que se saltean el desayuno tienden a tener más peso, a consumir más calorías provenientes de grasas y a aumentar más de peso con el tiempo que las que desayunan habitualmente.

El nuevo estudio sugiere que existiría un mecanismo que podría explicarlo.

"Cuando se saltean comidas, especialmente el desayuno, el sistema cerebral de recompensa tiende a preferir los alimentos con alto contenido calórico por sobre los productos reducidos en calorías (...), lo que sería una respuesta defensiva del organismo para poder sostener el consumo de calorías", dijo Goldstone.

"Eso podría explicar por qué las personas que saltean comidas para adelgazar, algo que hace entre el 30 y el 40 por ciento de las personas que quieren bajar de peso, terminaría atentando contra su intención de adelgazar y, en realidad, provocarían el efecto opuesto", agregó el experto.

Esos resultados, explicó el autor, respaldan el consejo médico de ingerir un desayuno saludable para prevenir el aumento de peso y poder adelgazar.

Dormir siesta, asociado con rendimiento psicosocial de los niños

NUEVA YORK (Reuters Health) - No todos los niños de entre 4 y 5 años duermen siesta y los que no lo hacen tienen un menor rendimiento psicosocial.

Esa es la conclusión de un equipo de investigadores que presentó los resultados de un estudio en Seattle durante SLEEP 2009, una reunión anual de expertos en sueño.

El estudio no respondió específicamente por qué algunos niños dejan de dormir siesta después de cumplir 4 años, aclaró vía correo electrónico a Reuters Health el autor principal, doctor Brian Crosby, de la Pennsylvania State University, en University Park.

"Como anécdota, las familias de los niños que no dormían siesta dieron varios motivos por los que habían dejado de hacerlo. Algunos, por ejemplo, lo habían hecho naturalmente; a varias familias no les gustaba que sus hijos durmieran siesta porque interfería con el sueño nocturno y las agendas de otras familias estaban tan cargadas que no había tiempo", indicó.

El equipo analizó el efecto de la siesta sobre una muestra de 62 niños; el 23 por ciento había dejado de dormirla.

A pesar de que el sueño total en 24 horas no varió entre los niños que dormían y no dormían siesta, las pruebas conductuales que realizaron los cuidadores revelaron que los que no dormían a la tarde tenían muchos más síntomas de hiperactividad, ansiedad y depresión.

"Los resultados del estudio están correlacionados y no nos permite sacar conclusiones causales sobre la dirección de esas relaciones", señaló Crosby.

"Podría ser que los niños sean más hiperactivos, irritables, etc., porque no duermen siesta, o que no logren tranquilizarse para poder dormir una siesta porque son más hiperactivos, irritables, etc. Eso es algo que deberían indagar futuros estudios", agregó el autor.

Con todo, según Crosby la siesta podría ser importante para mejorar el rendimiento diurno en niños en ese período del desarrollo.

Por ahora, el investigador recomendó que los pediatras les pregunten a los padres si sus hijos en edad preescolar duermen siesta o no y que tengan en cuenta la respuesta con el tiempo total de descanso y la calidad del sueño al estudiar posibles problemas del sueño o el rendimiento diurno.

Trastornos del sueño estarían asociados con riesgo de muerte

NUEVA YORK (Reuters Health) - El sueño de mala calidad, ya sea por insomnio, fragmentación o pesadillas, está asociado con un aumento del riesgo de muerte, según varias presentaciones realizadas esta semana en un encuentro de especialistas en Estados Unidos.

Un estudio, realizado en Penn State College of Medicine, en Hershey, Pensilvania, sugiere que el insomnio sería tan peligroso como la apnea obstructiva del sueño.

"El insomnio con sueño de corta duración objetiva está asociado con una puesta en marcha del sistema de estrés, esto es, un aumento de la secreción de cortisol y del riesgo de hipertensión", dijo el autor principal del estudio, doctor Alexandros Vgontzas.

El y su equipo analizaron los efectos sobre la mortalidad del insomnio con por lo menos un año de duración y el sueño objetivamente corto.

El estudio incluyó a 1.741 hombres y mujeres seleccionados al azar. Durante los 14 años de seguimiento de los hombres, la tasa de mortalidad fue del 19,6 por ciento. En las mujeres, 10 años de seguimiento revelaron un 10,3 por ciento de mortalidad.

A diferencia de los hombres con patrones normales de sueño de por lo menos seis horas de duración, aquellos con insomnio y menor duración del sueño tenían cinco veces más riesgo de mortalidad.

Mientras que ese riesgo había aumentado también en las mujeres con las mismas características que los hombres, la asociación no resultó estadísticamente significativa.

"El seguimiento más prolongado de los varones explicaría por qué no obtuvimos los mismos resultados en las mujeres", dijo Vgontzas. "Otra posibilidad es que los hombres sean más vulnerables físicamente a ese tipo de insomnio (...), asociado con una menor duración objetiva del sueño", añadió.

Dado que "el insomnio con menos de seis horas de sueño tiene consecuencias clínicas significativas y similares a las de la apnea del sueño, ese tipo de insomnio debería transformarse en una prioridad médica para su detección y tratamiento", expresó el autor.

"Por ahora, no existen estudios que hayan evaluado qué tratamiento (medicación versus psicoterapia versus una combinación de ambos) es más efectivo", añadió.

Otro estudio evaluó la duración del sueño mediante un actígrafo, un pequeño dispositivo que se coloca en la muñeca para medir los movimientos corporales y detectar patrones de actividad física, con el objetivo de evaluar los ciclos de sueño-vigilia.

Los autores hallaron que dormir menos de cinco horas por noche elevaba el riesgo de muerte en las adultas mayores, pero no en los hombres mayores.

El equipo de K. L. Stone, de California Pacific Medical Center, en San Francisco, controló durante por lo menos tres períodos de 24 horas a 3.052 mujeres (de 83,6 años en promedio) y a 3.055 hombres (de 76,4 años en promedio).

A diferencia de las mujeres que dormían por lo menos ocho horas por noche, las que lo hacían menos de cinco horas tenían un riesgo significativamente mayor de morir en los 4,2 años de seguimiento.

En los hombres que dormían menos de cinco horas también aumentó ese riesgo, aunque no de manera significativa, lo que podría estar asociado con ciertas condiciones en las que se realizó el estudio.

A partir de datos de Sleep Heart Health Study, el equipo dirigido por la doctora Alison M. Laffan, antes en la Johns Hopkins University y ahora en el Centro Médico California Pacific, identificó a la fragmentación del sueño como otro factor de riesgo.

Para eso, los autores sometieron a 5.614 personas a polisomnografías nocturnas, que son estudios que permiten observar las ondas cerebrales nocturnas durante varias fases del sueño. El seguimiento duró ocho años.

El equipo definió la fragmentación del sueño con un índice de la cantidad de transiciones de los estadios del sueño por hora de descanso.

Al analizar los tipos de transiciones individualmente, desde la vigilia hasta el sueño no REM y desde el sueño no REM hasta la vigilia, se observó que ambas estaban asociadas significativamente con un aumento de la mortalidad.

"Otros tipos de transiciones disminuyeron las probabilidades de morir; de todos modos, la reducción se observó solo cuando la cantidad de transiciones era inferior a una por hora de sueño", señalaron los autores.

Los resultados de un cuarto estudio indicaron que en las personas con depresión grave, las pesadillas, pero no el insomnio, estuvieron asociadas con un aumento de la frecuencia de síntomas suicidas.

El equipo dirigido por la doctora Rebecca Bernert, de la Florida State University, estudió a 82 adultos, a los que se les había realizado una evaluación psiquiátrica de emergencia y que habían respondido cuestionarios sobre sus síntomas.

Los autores hallaron que los sueños molestos y las pesadillas actuaron como vaticinadores independientes del pensamiento suicida.

El equipo concluyó que "se necesita una evaluación más detallada del sueño en pacientes con enfermedad aguda para identificar una oportunidad importante de intervención".

Fármaco para el cáncer de piel también elimina arrugas

Una crema utilizada para tratar los signos tempranos del cáncer cutáneo eliminaría las arrugas y haría que la piel luzca más joven, indicaron expertos de Estados Unidos.

El equipo señaló que la crema de Valeant Pharmaceuticals Efudex -que se emplea para tratar la queratosis actínica, una forma precancerosa de carcinoma de células escamosas-, mejoraba la apariencia de la piel al eliminar las asperezas y arrugas, mejorar su color y borrar las manchas marrones.

"El medicamento ha estado entre nosotros por años", manifestó la doctora Dana Sachs, de la University of Michigan, cuyo estudio fue publicado en Archives of Dermatology.

La experta dijo que la crema parece generar una respuesta de curación de heridas en la piel que hace que aumente la producción de colágeno, lo que mejora la apariencia de las arrugas.

La crema se ha usado durante cuatro décadas para tratar la queratosis actínica, que aparece como bultos escamosos en la piel que suelen surgir en zonas expuestas al sol, como la cara, el cuello, los antebrazos o los labios.

CONSECUENCIAS


El tratamiento con Efudex, conocido genéricamente como fluorouracilo, no está libre de problemas. Apenas se aplica la crema, la piel comienza a enrojecerse e inflamarse.

"Los pacientes lucen realmente mal", indicó Sachs en una entrevista telefónica. "Su piel se pone roja. He oído que las personas lo describen como lucir como la carne de una hamburguesa cruda", añadió.

Pero luego del tratamiento, los pacientes mencionaron que su piel lucía más joven. "Las personas comentaron por años que lucían mejor. No sólo su pre-cáncer había desaparecido sino que la calidad de su piel parecía haber mejorado", dijo Sachs.

ESTUDIO


La experta y sus colegas querían comprobar si realmente podían medir una diferencia en la apariencia de la piel. Por ello, estudiaron a 21 personas de 56 a 85 años con queratosis actínica y daño solar.

Los voluntarios emplearon la crema dos veces por día en la cara durante dos semanas y el equipo midió los cambios en la piel a través de biopsias faciales durante un período de seis meses.

El fármaco tuvo un efecto importante. "La piel de las personas era mucho más suave", dijo Sachs. "La textura mejoró. Había menos arrugas alrededor de la parte superior de la mejilla y los ojos", agregó.

Los investigadores también notaron que la piel parecía menos amarilla y más tonificada, con menos manchas marrones.

Sachs dijo que para los pacientes con manchas precancerosas, los hallazgos serían un incentivo adicional para terminar el tratamiento. También sería útil para tratar las señales de daño solar en otros pacientes", indicó la autora.

La queratosis actínica es causada por años de daño solar y puede generar carcinoma de células escamosas, uno de los dos tipos de cáncer de piel del que aparecen más de 1 millón de nuevos casos por año. Ambos pueden tratarse y rara vez causan la muerte, a menos que se los descuide por completo.

miércoles 13 de mayo de 2009

Células anormales en cuello de útero elevan el riesgo de cáncer

CHICAGO (Reuters) - La edad de una mujer y el tipo de tratamiento que recibe jugarían un papel importante en el riesgo de que células anormales presentes en el cuello del útero regresen o desarrollen cáncer, indicaron expertos estadounidenses.

Los autores señalaron que las mujeres mayores y aquellas tratadas con un procedimiento de congelación denominado crioterapia corren más riesgos de que las células anormales vuelvan a aparecer o avancen a un cáncer cervical o de cuello de útero.

La severidad de los cambios en las células anormales en un primer momento también cumplió un rol importante.

"Ahora tenemos una idea mucho más clara de los riesgos de recurrencia de células anormales y cáncer cervical invasivo con el tiempo después del tratamiento de esas células", dijo Joy Melnikow, de la University of California en Davis, cuyo estudio fue publicado en Journal of the National Cancer Institute.

La condición, conocida como neoplasia cervical intraepitelial (NCI), puede avanzar a cáncer. La causa más importante es el virus del papiloma humano o VPH, una enfermedad de transmisión sexual común.

El examen de Papanicolau, al que las mujeres de la mayoría de los países en desarrollo se someten regularmente, toma muestras del cuello del útero para detectar estas anormalidades celulares.

La NCI se agrupa en tres estadios: desde leve o de grado 1, con sólo unas pocas células anormales, hasta severa o de grado 3, en el cual hay células precancerosas en la cubierta del cérvix o cuello del útero.

Melnikow y sus colegas estudiaron a más de 37.000 mujeres de la Agencia de Cáncer de la Columbia Británica, en Canadá, que fueron evaluadas por NCI entre 1986 y el 2000. Los investigadores las compararon con más de 71.000 mujeres que no tenían antecedentes de células cervicales anormales.

Ambas cohortes fueron seguidas hasta el 2004.

LA BIOPSIA DISMINUYE EL RIESGO

Los investigadores hallaron que el riesgo de cáncer cervical y la recurrencia de células anormales de grado 2 o 3 era mayor en las pacientes de más de 40 años, las que antes habían sido tratadas por lesiones de grado 3 o aquellas mujeres cuyas células habían sido congeladas a través de crioterapia.

Las pacientes tratadas con biopsia, que es una forma de remoción quirúrgica de las células, eran las menos propensas a desarrollar nuevamente NCI más adelante.

En general, el equipo descubrió que la mayoría de las recurrencias de NCI se producía dentro de los primeros seis años posteriores al tratamiento, indicó Melnikow.

La autora manifestó que las mujeres tratadas por la condición en el pasado tienen "un riesgo bajo, pero mayor que el promedio, de desarrollar cáncer invasivo, por lo que necesitan controles regulares durante un período de tiempo extendido".

Melnikow dijo que las mujeres tratadas quirúrgicamente tienen mayores riesgos de hemorragia y parto prematuro si quedan embarazadas después del tratamiento.

"Las mujeres más jóvenes que planean quedar embarazadas en el futuro preferirían la crioterapia; su riesgo de recurrencia es menor y en caso de aparecer puede tratarse nuevamente", señaló la experta.

Melnikow indicó que no era posible decir a partir del estudio si las mujeres con una recurrencia presentaban infecciones con VPH que hicieran que las células anormales reaparecieran en el cuello del útero.

El cáncer cervical es el segundo más común en las mujeres, con 500.000 nuevos casos por año en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de la mitad de las pacientes con esta enfermedad morirán.

Estudio halla porqué dejar de fumar hace engordar a las personas

NUEVA YORK (Reuters Health) - ¿Por qué los fumadores engordan cuando intentan abandonar el cigarrillo? Un nuevo estudio sugiere que fumar aumenta la actividad de un gen que ayuda a descomponer la grasa corporal.

Los autores hallaron que, a diferencia de los no fumadores, un grupo de adictos al tabaco sin enfermedades tenían mayor actividad en un gen llamado AZGP1, según muestras celulares obtenidas de las vías aéreas.

Dado que el gen es clave en la descomposición de la grasa y el control del peso, los resultados señalan un motivo posible por el que los fumadores suelen pesar menos que los no fumadores y por el que los fumadores engordan al abandonar la adicción.

El equipo de la doctora Holly Vanni, del Colegio Médico Weill de la Cornell University, detalla los resultados en la revista Chest.

Estudios previos se habían ocupado de varios motivos del aumento del peso al dejar de fumar.

Los fumadores que abandonan el cigarrillo comenzarían, por ejemplo, a comer más al perder el refuerzo metabólico que les proporcionaba la nicotina.

En tanto, estudios sobre el AZGP1 habían demostrado que el gen regula la grasa corporal en ratones y que en pacientes con cáncer que adelgazaban había un aumento de actividad en ese mismo gen.

El nuevo estudio, aseguró el equipo, sugiere que la relación entre el tabaquismo y el peso corporal tiene una base molecular, ya que acelera la actividad del gen AZGP1.

Con todo, el equipo sostiene que eso no significa que engordar después de dejar de fumar sea solamente un problema genético.

La relación entre el tabaquismo y el peso es "indudablemente compleja" y también incluye factores de riesgo modificables, como la dieta y el ejercicio, escribieron los autores.

Consumo prolongado de ácido fólico reduce riesgo parto prematuro

NUEVA YORK (Reuters Health) - Un nuevo estudio asegura que tomar ácido fólico antes de concebir un hijo ayudaría a prevenir el parto prematuro.

"El efecto es fuerte, lo que es importante", dijo a Reuters Health el investigador del estudio, doctor Radek Bukowski, de la University of Texas.

La reducción del riesgo fue mayor en las mujeres que habían consumido ácido fólico, o folato, durante un año o más antes de quedar embarazadas. Los efectos preventivos del suplemento fueron más poderosos para prevenir los partos prematuros más tempranos y riesgosos.

Actualmente, indicó Bukowski, el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos recomienda que las mujeres en edad reproductiva consuman 400 microgramos de folato diarios, lo que hace sólo el 40 por ciento de las mujeres en esa edad.

Los bebés que nacen antes de término (previo a la semana 37 de gestación, en lugar de las 40 normales) tienen riesgo de sufrir problemas de salud y desarrollo, especialmente los más prematuros.

Las mujeres que dan a luz prematuramente tienen bajos niveles de folato en sangre, pero el equipo señala que se desconoce si el uso de suplementos de ácido fólico influiría el riesgo de parto prematuro.

Para investigarlo, el equipo de Bukowski estudió a 34.480 embarazadas participantes en un estudio sobre métodos diagnósticos del síndrome de Down.

El 20 por ciento de las participantes había tomado suplementos de folato durante un año o más; el 36 por ciento los había consumido durante menos de un año y el 44 por ciento no lo lo había hecho.

En total, 160 mujeres (el 0,5 por ciento) tuvieron a sus bebés antes de la semana 32 de gestación y 1.658 (el 4,8 por ciento), antes de la semana 37 de embarazo.

El consumo de ácido fólico durante un año o más redujo un 70 por ciento el riesgo de tener un bebé a entre las semanas 20 y 28.

Las mujeres que habían consumido los suplementos durante menos de un año seguían siendo un 50 por ciento menos propensas que las que no los habían usado a tener un parto muy prematuro.

Para los partos entre las semanas 28 y 32 de gestación, el riesgo era un 50 por ciento más bajo en las mujeres que habían tomado ácido fólico durante un año o más y un 30 por ciento menor en aquellas que los habían consumido durante menos tiempo.

Pero el equipo no halló una relación entre el consumo de ácido fólico y el riesgo de tener el parto entre las semanas 32 y 37 de gestación.

Según Bukowski, se desconoce el mecanismo por el cual el ácido fólico previene el nacimiento prematuro del bebé, aunque es posible que el uso de suplementos pueda prevenir la aparición de infecciones uterinas, que pueden inducir el parto antes de término.

Beso "francés" eleva riesgo de infección oral con virus papiloma

NUEVA YORK (Reuters Health) - El sexo oral y el beso "francés" elevan el riesgo de adquirir infecciones orales por el virus del papiloma humano (VPH).

"No se practica el sexo oral sin riesgos", dijo a Reuters Health la doctora Maura L. Gillison.

La práctica está asociada con la aparición de faringitis gonorreica, que es una infección de transmisión sexual de las amígdalas y la parte posterior de la garganta que inmediatamente produce síntomas.

Y ahora se sabe que se relaciona con infecciones bucales por VPH silentes, "pero que podrían producir cáncer oral 10 a 20 años más tarde".

El equipo de Gillison, de la Ohio State University, en Estados Unidos, exploró si las conductas sexuales de 332 adultos y de 210 varones universitarios estaban asociadas con la probabilidad de tener una infección oral por VPH.

Los autores hallaron que el 4,8 por ciento de los adultos y el 2,9 por ciento de los universitarios tenían la infección.

En los adultos, las probabilidades de tener la infección bucal por VPH era significativamente más alta en los fumadores y aquellos que dijeron que habían tenido más de 10 parejas con las que habían practicado sexo oral o más de 25 parejas con las que habían tenido sexo vaginal durante sus vidas.

Los mismos factores de riesgo se observaron en los universitarios. Haber tenido por lo menos seis parejas recientes con las que habían practicado sexo oral o se habían dado besos "franceses" estaba independientemente asociado con una mayor probabilidad de infección oral por VPH.

Para el 28 por ciento de los universitarios que dijeron que nunca habían practicado sexo oral, haber tenido por lo menos 10 parejas en su vida o cinco recientes con las que se habían dado besos "franceses" implicaba un riesgo significativamente más alto de desarrollar una infección oral con el VPH.

"Los datos sugieren que las infecciones orales por VPH que podrían predisponer al cáncer pueden transmitirse mediante conductas muy frecuentes, como los besos franceses", concluyó Gillison.

Dado que la vacuna para el VPH no actúa contra las infecciones ya existentes por el virus, "estos resultados serían importantes para decidir el momento oportuno de administrarla", dijo Gillison.

Aunque los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés) recomiendan idealmente administrar la vacuna entre los 9 y los 12 años, la autora indicó que en la práctica suele darse entre los 14 y los 16 años. La exposición oral al VPH podría ser anterior a esas edades.

martes 5 de mayo de 2009

Descubren los componentes genéticos que pueden frenar el cáncer


Científicos de la Universidad de Edimburgo, en el Reino Unido han descubierto los componentes genéticos que pueden tener un papel clave a la hora de ralentizar o detener enfermedades como el cáncer y la esclerosis múltiple.

Los investigadores, dirigidos por el profesor David Hume, publicaron el estudio en la revista "Nature Genetics" y destacaron que el hallazgo puede derivar en nuevos tratamientos médicos contra las enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico.

Hasta ahora se consideraba que un grupo selecto de "genes maestros", como los denominan estos científicos, controlaba el crecimiento de las células que causaban estas dolencias.

Este estudio completa esta teoría afirmando que hay cientos de genes que interactúan en la generación de estas enfermedades, en un proceso con infinidad de variaciones que hacen que la aparición y las causas de las mismas difieran en función de las personas.

Los investigadores esperan que esta identificación de los "puntos débiles" en la estructura genética de los individuos ayude a crear mecanismos médicos que permitan detener el crecimiento de tumores en beneficio del crecimiento de las células sanas.

Hume manifestó que "este estudio nos ha mostrado de manera clara dónde están los frenos que podrían ralentizar o detener enfermedades como el cáncer y la esclerosis múltiple".

"Creemos que esto puede conducir a la comunidad científica a encontrar tratamientos y curas para muchas enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico", declaró el profesor Hume.